Ginoreflexiones III: India

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Después de mes y medio en la India y de sólo haber visto una pequeña parte de ésta, a continuación os dejo las más subjetivas y parciales impresiones de este fascinante país:

 

1º Estándares de limpieza

Recuerdo con cariño mis 2 años (uno en Austria otro en Madrid) de convivencia con mi buen amigo Quike, en los cuales se hizo patente nuestra discrepancia sobre cuál debería ser el umbral adecuado de limpieza y orden en la casa. Viéndolo en retrospectiva, eran pequeños detalles cómo la frecuencia de la limpieza o si es conveniente fregar después de cocinar o dejarlo reposar en la pila hasta el día siguiente.
Coge esa pequeña discrepancia, multiplícala por un millón y sólo empezarás a entender la diferencia entre los estándares de limpieza indios y occidentales.
No existe el concepto de cambio de sábanas entre inquilinos, la separación entre ducha, letrina y lavabo es inexistente, pasar la mopa de polvo absurdo (ya que mañana habrá más), el alcantarillado es visto cuando no transcurre por el medio de la calle …
Son unos pocos ejemplos, que en algunos casos pueden llegar a minar la salud del occidental más fornido (no seré yo…)
Gandhi refrescándose

2º Salud

La salud es una de esas cosas que das por descontado hasta que viajas a un país como la India en el que las enfermedades, citando palabras de la película 300; “no te van a gustar, no serán rápidas y te van a doler“.
Después de la primera cagalera (o diarrea del viajero) piensas que estás inmunizado y es en este momento de ánimo henchido, cuando caes más profundamente en la mierda (nunca mejor dicho).
No somos como ellos y no podemos llegar a acostumbrarnos a sus condiciones de salubridad. Los indios han pasado un proceso de selección natural generación tras generación (con entrenamiento durante la infancia) en el que han desarrollado unos mecanismos que nosotros simplemente no tenemos y no vamos a ser capaces de adaptarnos.
Aun recuerdo como en medio de mi delirio de 39º de fiebre y deshidratado por la diarrea, nuestro sudoroso pero amable casero de Varanasi me toca la frente con su mugrienta mano izquierda (la de limpiarse el culo) y me dice que no me preocupe, dándonos acto seguido el teléfono de su médico ayurvédico (por favor, leer la entrada de la wikipedia), al que a partir de entonces apodaremos cariñosamente como “El Chamán”.
La única alternativa a la enfermedad es, agua embotellada, comer en sitios con la cocina a la vista y que haya alta rotación, lavarse mucho las manos, tener a mano desinfectante y evitar que te alcance uno de los muchos escupitajos que verás volar por las calles.
Sip, hoy hace HUMO en Delhi

3º Escupitajos
Aun no entendemos demasiado bien de qué va el tanto escupir, pero según hemos analizado los indios tienen cuatro tipos de escupitajos:

  • El de tabaco. Es típico un tabaco de mascar de color rojo, que como parece razonable provoca un escupitajo de este mismo color y que da la sensación de que escupen sangre. El suelo está plagadito.
  • El de moco. Intuyo que el mismo que podemos tener nosotros pero que nos guardamos, agravado por la mezcla de contaminación, humo y polvo.
  • El de agua. En cualquier puesto callejero hay agua de dudosa higiene a disposición del transeúnte para beber o escupir a la calle tras el pertinente enjuague bucal.
  • El de flema mañanera. Impresionante alarma matutina, especialmente en Jaisalmer donde nuestra ventana daba a un lavabo, en la que parece que escupen o vomitan todos sus órganos.
El sonido de los escupitajos de la India, es algo que seguramente quedará grabado en la mente y tímpano del viajero largo tiempo después de su partida.
Cocina con agua mineral o tienen comida fresca y sirven agua mineral

4º Sonidos

Además del sonido de los escupitajos, una agonía acústica continua hará que tus oídos (y por ende tu cerebro) no tenga un minuto de descanso:
Cuando más creas que te acostumbras, más te acaban sacando de quicio:
  • Altavoces: parece que en cada ciudad y pueblo hay una red de altavoces en la que no dudan en poner las oraciones y músicas religiosas a todo trapo como despertador a las agradables 6 de la mañana.
  • Bodas: Las bodas indias son un acontecimiento de 7 días y sus 7 noches, en las que un despliegue de medios, consistente en un coche con muchos altavoces y música muy alta, circula por todas las calles de la ciudad.
  • Chillidos: todo el mundo grita por la calle, ya sea como vendedor (al más puro “el afilador” castellano), como conversador o interlocutor telefónico.
  • Auriculares, ese gran desconocido: Da igual que estés en un tren sleeper a las 3 de la mañana, seguramente a tu lado haya una persona viendo una película de Bollywood con el volumen a tope. Indícale amablemente que te molesta y no entenderá exactamente qué es lo que te está incomodando.
  • Pitos: lo tienen en modo nonstop los coches, motos, autoricksaws y autobuses. Cada uno es distinto y lo utilizan para todo; como sustituto de intermitente, para decir que adelantan, para indicar que puedes pasar, para hacer notar a la velocidad a la que van, para saludar…
Hasta, como nosotros, para hacer ver que la cola o atasco no va tan rápido como les gustaría……
También hay sitios sin ruidos

5º Colas

El indio no entiende el concepto de colas; se cuelan y se te arriman hasta ser uno contigo, hasta te echan de la cola sin miramientos cuando les dejas pasar como le ocurrió a Marian con una abuelita en una cola de metro en Delhi.

Como todo en la India, es una cuestión de costumbres y choques culturales.
Tienes tres opciones:
  • 1º Hacer la cola “western style”, y no solo no avanzar sino ver como poco a poco retrocedes.
  • 2º Venirte arriba y creerte uno de ellos como hizo Marian en la cola para entrar en Humayum´s Tomb, en la que empujó y apartó a todo indio que se puso en su camino hasta meterle un fajo de billetes en la taquilla del asombrado indio.
  • 3º Hacerte coleguilla de un indio, como hice yo en una parada de un tren. Una nube de indios intentaban comprar comida en un puesto de la estación donde el tren paraba 3 minutos. Atónito observé como en 15 segundos se había logrado internar entre 3000 indios (cifra aproximada), regateado el precio y conseguido cambio. Apunté el truco para las próximas colas: gritar, empujar y blandir el dinero como si fuese una espada.
    Si no fuese por él Marian todavía estaría esperando su ansiada chocolatina.
Es en estas colas donde realmente conoces lo mejor y lo peor de los indios.
Siesta en cualquier lado de Varanasi

6º Confianza en los indios

Es imposible distinguir de primeras si un indio te quiere engañar o ayudar. Nos pasó en Delhi tras 15 minutos en el país y después de unos 7 intentos de estafas, al único pobre hombre que no intentó engañarnos, le bufamos.

Creo que precisamente esa es la proporción (aproximada); por cada indio que te ayude, hay siete que te intentarán timar.

Obviamente esto no quiere decir que hay peores personas que en otros países (intuyo que la proporción se mantiene constante en cualquier país) sino que el mayor contacto que tienes con la población es como turista y es en estas zonas donde se concentran en mayor proporción los estafadores

Niños que te abrazan y roban a la vez

7º Turismo

El creciente turismo en India (aunque al parecer este año ha sido flojillo) es una nueva fuente de desigualdad y muchos han visto como no merece la pena ejercer otras profesiones dado que el turismo mueve dinero más fácil. De esto los turistas tienen gran parte de la culpa; hemos visto a una familia de turistas dar 200Rs (unos 3€) a un cliclorickshaw para que le dejase de dar la plasta y evitar que le persiguiese por al calle…
Quién va a cultivar la tierra por 20Rs la hora cuando puede sacarse 200Rs en 15 minutos dando el coñazo (que encima es divertido) a unos guirirs por el mero hecho de que para el turista no es dinero.
Perpetuando así (en las zonas más turísticas) la cultura de no hacer nada.
Indios posando con el turista

8º Indios haciendo nada

La densidad de población de la India puede ser agobiante; casi no puedes andar por la calle y todo el mundo parece muy ocupado.
Cuando estés estresado sigue el consejo que nos dieron unos neozelandeses: siéntate en alguna daba o rooftop, fija la mirada en un solo indio y te darás cuenta de que no hace absolutamente nada. Es complicado describir la relajación que da esta revelación.
En el conjunto todo es un bullicioso avispero, pero si te fijas en una avispa, verás que no hace nada.
Vigilando una torre cerrada que no va a ningún sitio

9º Viajar no es lo mismo que vivir

Viajar por la India es impresionante, vivir en ella es probablemente una putada.
India es un país precioso, con una gran historia, barato y bien comunicado como pocos, que hará las delicias del viajero. La gente (que no te intenta timar) es amable y servicial y cuando vives unos días con alguna familia se desviven por ti.
A cambio el nivel de desigualdad, que con su masiva población se traduce en pobreza y suciedad, es impresionante.
Las tradiciones, lejos de ir adaptándose a los nuevos tiempos, siguen ancladas en un pasado que crean unos problemas sociales gravísimos.
A pesar de que algo se mueve y la tendencia es positiva, todas las conversaciones que tuvimos con los indios de diferentes clases sociales llevaban a la misma conclusión; no es fácil vivir en India:
Desde los matrimonios concertados, que crean problemas entre los jóvenes con inquietudes (ver a Ravi en la sección de Personajes), hasta el aún vigente sistema de castas.
India mola

10º Olvídate de lo que he dicho

Aun así India es más un continente que un país, es un conjunto de estados al estilo de la Unión Europea. El conservadurismo religioso que vivimos en el Rajastán choca con el liberalismo de las “Seven Sisters” o el estado de Bengali. Poco tiene que ver el Norte con el Sur y el Este con el Oeste. Cada grupo religioso tiene su propia cultura y costumbres y a su vez, cada familia tiene otras distintas.
Opinar que la India es -poner aquí calificativo- es como decir que los Europeos son vagos, sucios, cuadriculados, rubios o son morenos con bigote.
Así que olvidad lo que os he dicho y haceros una opinión propia 😉
Después del tocho-tostón, os merecéis un poco de diversión relacionada:
A lo dicho en esta entrada, puedes sumarle lo escrito en las demás Ginoreflexiones de la India:
O más información echa un vistazo a lo que nos hemos gastado, los kilómetros y la ruta recorrida y todos los post de la India en:
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Showing 11 comments
  • Dani

    Genial la entrada. Como el buen vino, también van mejorando con el paso del tiempo (y la cantidad de palabras acumuladas ya a tus espaldas).

    Solo una cosica: Parece que el link del Mochilero Iluminado petó (al menos en Firefox no me enlaza con nada). :S

    • Gino Palazzo
      Gino Palazzo

      Gracias Dani! Nos gustaría dedicarle más tiempo al blog… pero es que hay muchas cosas que ver!
      Arreglado el link, mola que te hayas dado cuenta porque eso quiere decir que lees te has leído hasta el final de la entrada ;)!
      Un abrazo!
      PD: Quikin tiene pensado una visita… aun espero noticias tuyas 😛

  • Jesus

    Muy bien escrito y muy interesante! Me inspira a empezar a escribir un blog yo mismo!

    • Gino Palazzo
      Gino Palazzo

      Gracias Chus! Ya sabes… aunque a nosotros nos está costando sacar tiempo para escribir.
      Avísanos cuando empieces el tuyo ;)!

  • Zup

    Muy chulo gin! pero yo más bien diría que no te ha gustado mucho… 😛 la verdad que a veces esos choques culturales son muy duros… a mi me da cosa ir a India por todas esas cosas que dices, me agobio sólo de pensarlo! espero que en Tailandia sufras menos de la tripa! nosotros nos salvamos, al igual que en Indonesia 🙂
    Qué bueno poder leeros y transportarnos allí con vosotros! abrazos koalas!

    • Gino Palazzo
      Gino Palazzo

      Qué va Belén! todo lo contrario. Pero el choque cultural ha sido una realidad, que como turista mola un montón.
      Empiezo a pensar que lo de la tripa tiene que ver más conmigo y menos con el país…
      Gracias! A ver si cuadramos fechas y coincidimos con vuestro próximo viaje 😉
      Un beso a los dos!

  • Yuls

    Jajjajajaj me encantan las Ginoreflexiones, me he partido de risa con lo de blandir el dinero y clasificar escupitajos xD GRACIAS POR COMPARTIR VUESTRA EXPERIENCIA 🙂 Un besote

    • Gino Palazzo
      Gino Palazzo

      Gracias señorita Yuls!
      Sabes que todo lo que sea guarrerías (escupitajos, diarrea…) siempre tiene cabida en las Ginoreflexiones ;)!
      Un beso!

  • Clau Yestroy

    Me he partido de risa con tus Ginoreflexiones!! creo que no has podido estar más acertado!! jajaja!! me han traído muchos recuerdos!! disfrutad mucho de cada instante! Un beso enorme a los dos y a seguir descubriendo mundo!!Un abrazo!

    • Gino Palazzo
      Gino Palazzo

      Gracias Clau! En seguir descubriendo mundo estamos, ahora en Tailandia a punto de saltar a Myanmar ;)!.
      Un beso de los dos!

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